Pintar piedras con mandalas és la última moda en el mundo artesanal. A día de hoy se ha vuelto un movimiento viral y es que las piedras con mandalas son una forma de crear tus propias obras de arte con una técnica muy simple y sencilla.

Los patrones de puntos (técnica conocida como puntillismo) son una verdadera atracción y son muy fáciles de recrear. En la actualidad puedes encontrar muchos patrones ya definidos en Internet de personas que han creado sus propias piedras con mandalas. Pero lo más interesante es que tu misma podrás hacerlo sin mucha práctica. No necesitas habilidades especiales ni ser un pintor increíblemente talentoso para obtener unos buenos resultados. No es tan difícil pintar puntos. Con algunos consejos y trucos muy simples, lo conseguirás en muy poco tiempo.

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Colores y pinceles

Para pintar puedes usar muchas pinturas diferentes para crear tus propios mandalas de piedra. Personalmente prefiero utilizar pintura acrílica diluida con agua o Pelikan Plaka. Lo mas importante es la consistencia correcta de la pintura. Si la pintura es demasiada espesa o pastosa, debes añadir un poco de agua.

Antes que nada, prueba a dejar caer un poco de pintura sobre un trozo de papel. La pintura debe ser lo suficientemente líquida como para formar una forma redondeada por sí sola. Si la pintura es demasiado gruesa, es muy difícil dibujar detalles finos o líneas constantes.

Elegir el pincel adecuado es igual de importante para obtener buenos resultados. Para este tipo de manualidades, debes usar cepillos redondos puntiagudos con cerdas sintéticas. Este tipo de pinceles funciona mejor con pintura acrílica. Las cerdas sintéticas deben ser lo suficientemente firmes como para pintar pequeños detalles y tener el máximo control.

Los pinceles con pelo de animal no son tan buenos para pintar piedras con mandala con pintura acrílica. Las cerdas son demasiado suaves para patrones como este. Además, la punta del pincel puede ser demasiado ancha para los detalles.

Si estas pensando en comprando pinceles, busca pinceles con cerdas amarillas o artificialmente blancas. Puede ser un buen indicador para el cabello sintético o de nylon. La punta debe ser puntiaguda y el diámetro de las cerdas debe ser redondeado. Para pequeños detalles, recomiendo talla 0 y talla 2 para puntos más grandes.

Atención: a veces los pinceles tienen una punta puntiaguda cuando los compras, pero pierden su forma con el primer lavado. Esto se debe a que las cerdas se sumergen en almidón y se secan así para proteger la forma hasta que las uses. Fíjate bien de comprar un cepillo. Las cerdas no deben pegarse. Si lo hacen, se sumergen en almidón y la punta se volverá frágil una vez que uses el pincel.

¿Tienes más consejos? ¡Házmelo saber en los comentarios!

Las piedras

Las mejores piedras para pintar y colorear mandalas las puedes encontrar en una playa pedregosa. La superficie de esas piedras es muy lisa y perfecta para pintar. La erosión del agua las ha pulido hasta el punto de crear superfícies muy planas y redondedas.

Las piedras redondeadas y aplanadas son las que mejor funcionan para pintar mandalas. Antes de comenzar con tu obra de arte, limpia las piedras con un poco de agua jabonosa. No necesitas aplicar una capa inferior o una capa de barniz transparente, pero puede facilitar el proceso de pintura. Lo más importante es quitar las impurezas que hayan en la capa superficial. De esta manera la pintura se va a quedar mejor.

Tutorial para pintar mandalas en piedras

Para destacar los colores del patrón del mandala que vas a crear, utiliza un color oscuro (en nuestro caso negro) para pintar una forma redondeada. Tómate tu tiempo para crear una forma lo más uniforme posible. Deja un poco de espacio a los lados de la piedra, porque el mandala en sí será más grande que la capa interna oscura.

Antes de continuar, espera a que la pintura de la primera capa este completamente seca ya que sino vas a crear una mezcla de pinturas y no se va a definir correctamente el mandala. Después pinta un punto blanco exactamente en el centro. En nuestro caso es blanco, pero puedes escoger cualquier color claro que contraste con el fondo negro.

Ahora empezaremos a pintar los primeros círculos pequeños con el mismo color que el círculo central. Lo más importante es que todos los círculos tengan el mismo tamaño y sean uniformes. Una manera para que la distribución de los puntos sea la correcta, es empezar con los cuatro puntos cardinales (arriba, derecha, bajo, izquierda). Después seguiremos en los puntos que se encuentran a la mitad y por último rellenaremos los espacios que nos quedan.

Seguiremos con los puntos de la segunda fila con el color más claro del degradado que hayas escogido. Coloca los puntos entre los puntos de la fila anterior. Es importante dejar un pequeño espacio entre todos los puntos de la fila.

Los puntos deben hacerse más grandes y un poco más oscuros a medida que vamos añadiendo filas.

Para el patrón que he escogido, he utilizado un degradado púrpura. El color más claro debería ser realmente claro. Una opción es agregar una o dos gotas de un color más oscuro para cada nueva fila. Es importante guardar un pequeño espacio para más adelante.

Los espacios entre los puntos también deberían aumentar a medida que vamos añadiendo nuevas filas.

Pinta los puntos de la segunda última fila cerca del borde de su capa inferior. Si se queda sin capa inferior en algunos lugares, simplemente aplica un poco de color oscuro para igualar la forma.

Pinta los puntos de tu última fila a la mitad del borde de tu capa oscura.

Ahora ya puedes rellenar los pequeños espacios entre los puntos más grandes con pequeños puntos blancos. Puedes omitir la primera y la última fila. Utiliza el pincel más fino y pequeño.

Para mejorar el efecto de degradado y agregar algo de profundidad al mandala, pinta puntos más pequeños en los puntos de colores de cada fila. Elige siempre el tono de la fila anterior para eso, como se indica en la imagen. (Vuelve a saltarte la primera fila). Si el contraste entre los tonos es demasiado pequeño, agrega un poco de pintura blanca a cada tono.

Puedes agregar pequeños detalles al borde de su mandala. La forma más fácil de hacerlo es una línea recta de puntos de diferentes tamaños. Comienza con uno más grande seguido de tres más pequeños. Debes mantener un ojo en el centro de tu patrón e imaginar una línea recta hacia el borde. Sigue la línea cuando agregues pequeños detalles para evitar formas torcidas.

Puedes continuar todo el tiempo que quieras. Por mi parte, agregué un punto de color brillante en el medio y pequeños puntos en el exterior. Solo quiero que creas que se ve bien para equilibrar todas las tonalidades. 🙂

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